Un acuerdo por 7,250 millones de dólares entre la farmacéutica alemana Bayer y abogados de pacientes en Estados Unidos pretende poner fin a miles de demandas que acusan a la empresa de no advertir sobre los posibles riesgos cancerígenos asociados a su herbicida Roundup.
La propuesta surge en un momento clave, mientras la Corte Suprema de Estados Unidos se prepara para analizar si la aprobación del producto por parte de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) exime a la compañía de responsabilidad frente a reclamos estatales, proceso judicial que continuará de forma paralela y no será afectado directamente por el pacto.
La compañía, que adquirió a Monsanto en 2018, mantiene su postura de que el glifosato —ingrediente principal del herbicida— es seguro. No obstante, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) lo ha clasificado como “probable carcinógeno”, mientras que tribunales estadounidenses han otorgado indemnizaciones de hasta 2,100 millones de dólares en casos individuales relacionados con la exposición al producto.
El acuerdo, presentado ante el Tribunal de Circuito de San Luis, Misuri, contempla pagos anuales durante un período de 21 años, con compensaciones variables según factores como el nivel de exposición, la edad al momento del diagnóstico y la gravedad del linfoma no Hodgkin.
De acuerdo con los términos preliminares, los demandantes que trabajaron en agricultura, jardinería o industria y fueron diagnosticados antes de los 60 años podrían recibir alrededor de 165,000 dólares. En tanto, los usuarios residenciales diagnosticados entre los 60 y 77 años obtendrían en promedio 20,000 dólares, y quienes superen los 78 años cerca de 10,000 dólares.
El abogado Christopher Seeger señaló que el acuerdo busca ofrecer una compensación significativa tanto para casos actuales como futuros, aunque algunos representantes legales han considerado insuficientes los montos, anticipando que numerosos demandantes podrían optar por excluirse del pacto.
Hasta el momento, más de 130,000 reclamaciones han sido resueltas, mientras unas 65,000 causas permanecen pendientes, además del riesgo de nuevos litigios debido al tiempo de latencia de las enfermedades oncológicas. En total, Bayer ha destinado cerca de 13,900 millones de dólares para enfrentar litigios vinculados a Roundup y ha incrementado recientemente su provisión en 4,700 millones de dólares adicionales.
La empresa también prevé unos 3,000 millones de dólares en pagos relacionados con casos asociados a los llamados “químicos eternos”. El acuerdo colectivo no implica reconocimiento de culpa por parte de la compañía y podría cancelarse si un número significativo de demandantes decide no adherirse.
La presión judicial ha llevado a Bayer a retirar el glifosato de la versión residencial de Roundup en Estados Unidos, aunque el compuesto sigue presente en productos de uso agrícola. En paralelo, la empresa impulsa iniciativas legislativas en varios estados para limitar la responsabilidad de los fabricantes de pesticidas.
El futuro legal del herbicida y la exposición jurídica de la compañía dependerán tanto de la decisión que adopte la Corte Suprema en los próximos meses como del nivel de aceptación del acuerdo entre los demandantes afectados.
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