El ejército ruso utilizó todo su potencial artillero para golpear objetivos en el oeste, norte y centro del país vecino por tierra, mar y aire, ataque que dejó al menos cuatro muertos
Ucrania resistió hoy el decimoquinto aluvión aéreo en los últimos seis meses de campaña militar por parte de Rusia, que sigue sin lograr traducir su superioridad militar sobre el terreno a pocos días del aniversario del comienzo del conflicto.
El Ministerio de Energía ucraniano informó de que el nuevo bombardeo no afectó ni a la generación ni al suministro de energía en todo el país, aunque Kiev espera que Rusia insista en martillear sus infraestructuras críticas en las próximas semanas.
El ejército ruso utilizó todo su potencial artillero para golpear objetivos en el oeste, norte y centro del país vecino por tierra, mar y aire, ataque que dejó al menos cuatro muertos.
En este ataque masivo mixto, Rusia empleó su artillería, la flota del mar Negro y la aviación estratégica, cuyos misiles de crucero Kh-22 abordo de bombarderos Tu-22M3 siguen siendo indetectables para la defensa antiaérea ucraniana.
“Otro ataque con misiles rusos. Se lanzaron vehículos aéreos no tripulados y misiles durante la noche. Desafortunadamente, hay impactos en el norte y oeste de Ucrania, así como en las regiones de Dnipropetrovsk y Kirovogrado”, escribió el jefe de gabinete de la Presidencia ucraniana, Andriy Yermak, en su cuenta de Telegram.
También golpearon objetivos con mayor o menor éxito en las regiones de Leópolis, fronteriza con Polonia, la oriental de Kharkiv y las sureñas Mykolaiv y Kherson.
Ucrania resistió hoy el decimoquinto aluvión aéreo en los últimos seis meses de campaña militar por parte de Rusia, que sigue sin lograr traducir su superioridad militar sobre el terreno a pocos días del aniversario del comienzo del conflicto.
El Ministerio de Energía ucraniano informó de que el nuevo bombardeo no afectó ni a la generación ni al suministro de energía en todo el país, aunque Kiev espera que Rusia insista en martillear sus infraestructuras críticas en las próximas semanas.
El ejército ruso utilizó todo su potencial artillero para golpear objetivos en el oeste, norte y centro del país vecino por tierra, mar y aire, ataque que dejó al menos cuatro muertos.
En este ataque masivo mixto, Rusia empleó su artillería, la flota del mar Negro y la aviación estratégica, cuyos misiles de crucero Kh-22 abordo de bombarderos Tu-22M3 siguen siendo indetectables para la defensa antiaérea ucraniana.
“Otro ataque con misiles rusos. Se lanzaron vehículos aéreos no tripulados y misiles durante la noche. Desafortunadamente, hay impactos en el norte y oeste de Ucrania, así como en las regiones de Dnipropetrovsk y Kirovogrado”, escribió el jefe de gabinete de la Presidencia ucraniana, Andriy Yermak, en su cuenta de Telegram.
También golpearon objetivos con mayor o menor éxito en las regiones de Leópolis, fronteriza con Polonia, la oriental de Kharkiv y las sureñas Mykolaiv y Kherson.
Según la Inteligencia Militar ucraniana, en el terreno se ve cómo Putin ha exigido a sus generales resultados concretos, ya que las unidades rusas realizan incursiones “desesperadas” en el Donbás en un intento de hacerse con el control de las regiones de Donetsk y Lugansk antes de finales de marzo.
Se trata de “demostrar aunque sea algo en un año de esta vergonzosa guerra”, señaló Andréi Yúsov, portavoz del servicio de inteligencia militar.
Igual que la OTAN reconocía ayer la necesidad de suministrar más misiles a Kiev, al que se le estaría acabando la munición, Occidente también llamaba hoy la atención sobre las pérdidas del bando ruso.
Según el Ministerio de Defensa británico, el ejército ruso perdió unos 130 aviones en los últimos doce meses, aunque aún contaría con unos 1.500 aparatos en su haber.
Mientras, el ministro de Defensa del Reino Unido, Ben Wallace, aseguró que Rusia ha perdido ya dos tercios de sus tanques, sea porque han sido destruidos o están inutilizados.
Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, Moscú se ha dejado en el campo de batalla ucraniano el 50% de sus tanques T-72B y T-72B3M, a los que hay que sumar una gran cantidad de T-80.
La poderosa industria militar rusa no es capaz de cumplir con los pedidos de Defensa, entre otras cosas, debido a las sanciones occidentales.
Con todo, el subjefe del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, aseguró que construir y modernizar hasta un millar de tanques “está en la agenda”.
(Con información de EFE)

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