Guido Manini Ríos, de Cabildo Abierto, señaló que en ciertas escuelas se inculcan “hábitos que llevan a la confusión indentitaria”
El senador uruguayo de Cabildo Abierto (CA) Guido Manini Ríos hizo referencia a planteos que recibió de algunos padres “consternados e impotentes” respecto al accionar de “ciertos docentes y directores” en escuelas uruguayas. Desde las familias criticaban que se les estaban inculcando “determinados hábitos a sus hijos” que producían “una confusión identitaria” y atentaban contra la laicidad.
En ese sentido, Manini señaló que en algunas escuelas públicas y privadas se induce a los alumnos “a adoptar conductas propias del sexo opuesto, a la vez que les enseñan que la sexualidad es una construcción social, por lo que están en entera libertad de elegir el sexo que quieran, sin atarse a lo que indica su biología”. Para ejemplificar, mencionó que a los alumnos se les pide “que asuman actitudes o gestos del otro sexo o que vistan con ropas o participen de juegos propios del otro sexo”.
El senador cabildante sostuvo que hay “docentes militantes de la ideología de género” que generan en los niños “una confusión identitaria que, de no haber una fuerte presencia familiar que la neutralice -que lamentablemente en muchos casos sabemos que la presencia familiar brilla por su ausencia-, terminará afectando su psiquis, provocando trastornos que muchas veces terminan destruyendo a la persona como tal”.
Según dijo, estas prácticas son llevadas a cabo en “aras de la aplicación de una ideología, que forma parte de una agenda cultural y política y que como toda ideología constituye un conjunto de ideas utilizadas con la finalidad de la movilización política”. Además, calificó las aplicación de estas políticas como algo “suicida” que llevaría a “la reducción de la población del país”.
“Estamos convencidos de que su aplicación es tremendamente perjudicial para la sociedad. Genera estigmas, atribuye culpas, alienta enfrentamientos intrafamiliares e intersexo, contribuye así a una mayor fragmentación social”, añadió Manini.
En ese sentido explicó que no hacía referencia a la “no discriminación a los diversos colectivos que componen a nuestra sociedad” ni a las “opciones sexuales que aceptamos y respetamos como parte de la libertad inherente al ser humano”, sino que estaba criticando lo que considera “una clara violación de la laicidad mediante una inducción a los niños a desarrollar conductas que con el tiempo afectarán su vida de relación llevándolos por carriles que, de no haber existido estímulos a su temprana edad, hubieran sido diferente”.
“Acá lo que hay es una presión para que el niño asuma una opción sexual diferente y se lo hace en una etapa de la vida en la que el niño no puede discernir lo que conviene o quiere. Y lo que es peor, se lo hace a espalda de su familia”, apuntó el senador. Según sostuvo, se trata de “una ideología que se vale de las minorías más frágiles para avanzar en la deconstrucción de la cultura que vivimos y tirar abajo los cimientos en los que se ha construido nuestra civilización”.
Finalmente, pidió a las autoridades que trabajaran para evitar esta “flagrante violación de la laicidad y de los derechos de la familia” y que se remitiera la intervención a Presidencia, al Ministerio de Educación y Cultura, al Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y a la Institución de Derechos Humanos.

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