El cajero estaba en el Scotiabank ubicado en la Millán y Eduardo Pondal. Los delincuentes tiraron grampas miguelito en la calle y se fugaron cuando la Policía los encontró.
Los policías solicitaron un móvil de apoyo, que acudió y se dispuso el cierre departamental. En el cajero faltaba una de las bandejas de dinero y no había entintado. El auto fue abandonado y prendido fuego en la intersección de las calles Luis Moro y Gustavo Adolfo Becquer . Según el parte policial "en los alrededores del hecho no se cuenta con sistema de video vigilancia a la vez que las cámaras del interior del cajero se encuentran dañadas". Sin embargo, fuentes del Scotiabank informaron a El País que las cámaras del cajero sí funcionaban y que desde el banco se notificó a la Policía de la situación apenas el cajero fue violado.
No se registraron personas heridas. Los delincuentes siguen prófugos.
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